Cinofilia-Sud
   


ACICALAMIENTO DEL YORKSHIRE

Por Encarna Martínez (España)
Fotos : Carlos Satlari

 

 

MANTENIMIENTO Y ARREGLO DEL YORKIE EN FAMILIA

Desde muy temprana edad, hay que acostumbrar al cachorro al baño y los demás cuidados básico de higiene. Para un perro de compañía estos cuidados son mínimos.

Cuantas veces oímos decir a muchas personas..... "cuando toca bañar al perro es un caos" ó " no puedo bañarlo, no consigo que se esté quieto"..... Se debe tener en cuenta que el cachorro no nace acostumbrado ni enseñado. Seguramente los primeros baños serán una batalla entre perro y dueño, pero debemos tener mucha paciencia y sobre todo no dejarnos vencer por él, o nunca conseguiremos que el animal se acostumbre.
Con mucho cuidado, en tono cariñoso intentaremos llegar a nuestro propósito; en caso de ser un perro muy testarudo usaremos en nuestro lenguaje un tono autoritario, pero nunca, .
pegarle ni actos violentos. La meta es conseguir que para él, la hora del baño sea lo más placentera posible para poder llegar a manejarle con toda facilidad.
Se puede bañar al perro tantas veces como sea necesario ( normalmente , si no se ensucia demasiado, se puede efectuar una baño cada 10-12 días)

Empezaremos por mojar todo el manto de perro siempre utilizando agua templada (nunca agua fría ni demasiado caliente). Una vez empapado de agua utilizaremos un champú neutro cualquiera, enjabonando todo el pelo sin frotar, solo masajeando con mucho cuidado para no dañarlo. Podemos dar dos o tres jabones si con uno no fuese suficiente.
Una vez bien aclarado es muy aconsejable usar un bálsamo o crema suavizante para nutrir el pelo y dejarlo libre de enredos para facilitarnos el peinado, al igual que usamos para nosotros. Es muy importante dejar el pelo muy bien aclarado, sin restos de jabón o crema que podrían dar lugar a descamaciones en la piel, picores, caspa, etc.
El perro es un ser vivo y no un muñeco, por lo que hay que evitar que le pueda entrar agua por los orificios nasales y auditivos, ó jabón en los ojos, lo cual solo nos complicaría la labor con irritaciones , escozores e incluso una otitis.

Una vez bañado, lo envolveremos en una toalla para sacar todos los restos de agua. No frotar nunca el pelo con la toalla, pues acabaría rozándolo y quebrándolo. Se procederá al secado utilizando un secador de mano con aire templado ( no exponer al perro mientras está mojado en una corriente de aire, ni secar con aire frío). Mientras lo vamos secando, se va cepillando con cuidado todo su manto, de arriba hacia abajo, empezando por las capas de debajo acabando por las superiores de su manto. Es importante comprobar que ha quedado bien seco para evitarle un posible enfriamiento.

Una vez seco y libre de enredos todo su pelo, le recogeremos una colita en la cabeza, que va desde la parte exterior de ambos ojos hasta la parte superior de la cabeza, donde trazaremos una raya a la altura de las orejitas; se puede adornar con un lazo o cinta. ( El hecho de recoger el pelo no sólo es por estética, sino que facilita la visión al animal e impide que los pelos entren en los ojos y según su longitud en la boca). Y como último toque final, dividiremos todo su manto en dos partes, trazando una raya desde la nuca del animal hasta el rabo, para conseguir que el pelo quede repartido cayendo hacia ambos lados del cuerpo.

Para agilizar la labor y dedicar menos tiempo, se puede efectuar el corte de cachorro o tipo westie.
Entre baño y baño, para mejor mantenimiento del pelo, se aconseja dar un ligero cepillado una vez al día, para liberarle de enredos. Nunca se deber tirar de un nudo ya que es un pelo muy fino y sedoso y acabaríamos rompiéndolo, la manera de quitarlos es abriendo con
los dedos poco a poco ese enredo hasta conseguir deshacerlo y en caso de que sea difícil y costos es mejor esperar a bañarlo y quitarlo una vez el pelo esté con la crema o el bálsamo aplicados.
Tras cada baño, aprovecharemos para repasar la orejas, recortando los pelos de las puntas ( aproximadamente el último tercio de la oreja), dejándolas en forma de V invertida.
Para mantener mejor la limpieza, yo aconsejo el recorte de todo el pelo de la tripita ya que no sirve para nada y lo único que hace es ensuciarse y anudarse con el contacto con la tierra y suelos.
También se debe recortar el pelo de los pies, dejándolos de forma redondita, al mismo tiempo que se recortan todos los pelos que crecen entre las almohadillas, para evitar nudos y acumulación de residuos del suelo.
Para todos estos recortes de orejas y pies, utilizar tijeras de punta redonda para evitar lastimar al animal durante algún movimiento inesperado.

Los ojos deben permanecer siempre limpios, libres de legañas. Los dientes se pueden cepillar al menos una vez a la semana con un dentífrico especial para perros. No olvidemos que las razas tipo Toy son muy propensas a la acumulación de sarro en la boca, lo cual puede ocasionarle al perro infecciones y serios problemas de salud. Llegado al momento de una boca muy sucia, el veterinario se encargará de una limpieza a fondo, pero no se debe abusar ya que para ello el animal deberá ser anestesiado.
También es importante recortar todos los pelitos de alrededor del ano para evitar que queden pequeños residuos que incluso podrían llegar a taponar la salida del mismo.

Por último, nos queda la limpieza de oídos y recorte de uñas. Es preferible si no se tiene la suficiente experiencia, dejar que se encargue el veterinario de ambas cosas; él nos aconsejará que tipo de producto, cuánto y cómo se debe poner en los oídos para evitar posibles infecciones. En cuanto a las uñas, no debemos cortarlas en casa, ya que es muy posible que sangren y no estemos preparados para cauterizarlas, pudiendo provocar una hemorragia al animal.
De entrada parece algo difícil, pero una vez el perro acepte todos estos cuidados, será fácil, rápido y hasta divertido.
Si seguimos estos pasos, sin dejar que pase mucho tiempo entre cada baño, siempre tendremos a nuestra mascota bien mantenida. Hay que tener en cuenta que el perro forma parte de la familia , seguramente desfruta de nuestro sofá, cama, alfombras..... , y por lo tanto la higiene es tan necesaria para su bienestar como para el nuestro.

MANTENIMIENTO Y ARREGLO DEL YORKIE PARA EXPOSICIÓN

Los cuidados del perro de exposición son algo más dificultosos y requieren sobre todo mucho tiempo y mucha dedicación.
Ante todo, para cualquier persona que se quiera iniciar con esta raza en el mundo de las exposiciones de belleza, es muy importante que primero acuda a algún certamen a mirar como funciona y sobre todo se asesore perfectamente de si su ejemplar es correcto o no, ya que el cuidado del pelo es un sacrificio y no merece la pena dedicarle todo el tiempo requerido, para después llegue el momento esperado y resulte que el animalito en cuestión no cumple con los requisitos necesarios.

Al igual que al perro de compañía, se debe acostumbrar desde cachorro al baño y acicalado. Tras el baño y secado , (exactamente igual que en el perro de compañía), ya desde temprana edad, hay que aceitar todo el pelo con productos ya preparados o con aceite de almendras dulces, visón, etc., para evitar que se roce y se rompa. El cepillado debe ser diario ( nunca sin haber aceitado el pelo previamente).

Cuando el pelo sea ya de longitud considerable, normalmente alrededor de los 11-12 meses de edad, se recoge todo el pelo de su cuerpo y cabeza en unos paquetitos de papel de seda fijados con una gomita, una vez aceitado. Estos paquetes o papillotes, se consiguen envolviendo los mechones de pelo en tiras de papel de seda ( dobles, de una anchura de 9-10 cm. Y longitud de 20 a 25 cm.). Más o menos, todos recogemos el pelo de manera similar, pero hay que tener en cuenta la estructura de cada perro, y adecuar las particiones de los mechones de pelo a su cuerpo, para no dificultarle movimiento.

Normalmente, repartimos el pelo en mechones de la siguiente manera: uno sobre la cabeza, uno a cada lado del hocico para recoger los bigotes, uno a cada lado de las mandíbulas para recoger las barbas laterales, uno debajo del hocico y dos repartiendo los pelos del pecho. En el cuerpo distribuiremos en cuatro paquetitos cada lateral, uno en cada pata y por último uno en el rabo.

Una vez recogido, le pondremos un pijama de seda para proteger todo el cuerpo y evitar que se pueda rozar o tirar de los paquetes, e incluso para que no pueda juguetear con ellos y los acabe rompiendo. Una vez terminado ya tenemos a nuestro Yorkie preparado para que juegue y corretee sin peligro de que se destroce el pelo.
Los paquetitos se cambian tantas veces como sea necesario.Los de la cabeza normalmente una vez al día

(dependiendo de lo movido que sea el perro)y los del cuerpo que está protegido con el pijama, será suficiente cada 2 ó 3 días. Para cambiarlos hay que deshacerlos, aceitar, cepillar el pelo con cuidado y recogerlos de nuevo.

Hay que tener en cuenta que al principio el perro puede reaccionar de muchas maneras. Lo mejor es distraerle para que no adopte la costumbre de tocárselos, de lo contrario sería muy difícil poder mantenerlo para exposición. Una vez se acostumbre, no reparará en cuenta de que los lleva puestos y podremos dejarle solo sin peligro alguno. Si por el contrario, el animal no lo llegar a aceptar, y es imposible adaptarlo a ellos, es mejor dejarle el pelo suelto o buscar otro sistema, y no hacer para él de estos cuidados un sacrificio, que seguramente acabará en tragedia para todos con la rotura de los paquetes y del pelo.
El baño, habrá que efectuarlo cada 15-20 días, dejar todo el pelo bien limpio de los aceites anteriores para volverlo a aceitar y recoger.
Como veis, esta labor requiere de tiempo, dedicación y paciencia; de todos estos cuidados depende la belleza de nuestro perro, aunque de todas formas, sólo si goza de buena salud e higiene, conseguiremos que el pelo esté en óptimas condiciones de textura, brillo y crecimiento ( no quiero decir con ello que los perros de poco pelo y corto estén enfermos, esto se debe a la genética). No hay ningún producto que haga milagros en el pelo, donde no hay no hay, y donde hay sólo tenemos que mantenerlo con buena dieta alimentaría, darle una vida saludable gozando del sol y al aire libre , y eso sí mucha constancia en el cuidado diario del pelo.

Después de todo el mantenimiento, llega el día tan esperado " la exposición".
Para exponer al perro previamente debemos bañarle con el mismo sistema de siempre, dos o tres enjabonadas y la crema suavizante ( nada de aceites), pero esta vez es muy importante que todo el manto quede muy limpio para que tenga toda la soltura, brillo y textura sedosa que lo caracteriza y por la que hemos estado trabajando.
Lo mejor es bañar el mismo día de la exposición, para que el pelo esté lo más limpio y airoso posible ( aunque hay quien prefiere hacerlo el día antes para no cansar el mismo día al perro; cada cual poco a poco va viendo lo que es mejor para él mismo y su perro).
Tras la exposición, volveremos a aceitar y recoger todo el pelo en los paquetes, sin descuidar su mantenimiento ni un día, ya que podríamos estropear la labor realizada solamente en un ratito.

Todos los ejemplares mostrados en este artículo son propiedad de
Carlos Satlari y Encarna Martínez. ( http://www.misyorkies.com )