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Introducción
La
presente investigación comenzó en el año 1993 con un importante rastreo en los
Anales de Sociedad Rural Argentina y en la Hemeroteca del Diario La Prensa. En
períodos de alternados, continuamos buscando datos
y documentos que pudieran darle sustento. La idea inicial era la edición un libro,
pero aún no hemos tenido la oportunidad de hacerlo.
Hoy,
gracias al espacio que nos abre Cinofilia-Sud, contamos con la posibilidad de
difundir parte del material que hemos recabado. Nuestro objetivo es que todos
aquellos que compartimos la pasión por la cinofilia, sepamos cómo fue el desarrollo
de la crianza de perros de raza en la Argentina y conozcamos los orígenes de las
características que actualmente definen la actividad.
Sin
dudas, toda historia tiene sus actores. En este trabajo, quisimos resaltar la
labor de aquellos que aportaron su capacidad y talento para el crecimiento de
la actividad. Posiblemente, algunos no estén mencionados, pero sepan que se debe
a los condicionamientos de espacio que nos impone la web.
Creemos
que no es un hábito de los argentinos conservar en su memoria la historia, aquello
que nos pasó y hoy nos identifica. Esperamos que, con los textos que leerán a
continuación, podamos subsanar parte de ese problema, al menos en el ámbito de
la cinofilia.
Quedamos
a disposición, para recibir toda información que crean importante para incorporar
a lo que aquí se expone y/o la documentación pertinente, tanto sea de las razas
como de las entidades que las nuclean.
La
República Argentina - 1850
En
la década de 1850, la Argentina comienza la radicación de inmigrantes sobre la
base de la colonización en masa. Mediante contratos con gobiernos provinciales,
algunos particulares extranjeros organizaron la llegada de pobladores para que
se arraigasen en lugares preestablecidos.
Vinieron así, con sus familias y sus animales, colonos alemanes, belgas y, especialmente,
suizos. Las autoridades entregaban unas treinta hectáreas de tierra pública a
cada familia, y a los cinco años, ésta pasaba a ser de su propiedad. Además, recibían
elementos de trabajo, animales, semillas, etc., por un valor que debían reembolsar
después de unos años. Junto con ellos, vino la oveja y esta trajo el alambrado de los campos, la plantación de árboles
y la instalación de aguadas en las estancias. La oveja modificó, entonces, el
paisaje de la pampa, incorporando también un nuevo protagonista: el perro ovejero.
A mediados de la década de 1860, los impuestos acrecentados por la guerra con
el Paraguay, la prohibición inglesa de importación del tasajo (carne en trozos)
como alimento fundada en sus dudosas condiciones bromatológicas y las persistentes
sequías, trajeron a la ganadería una crisis inquietante. Un grupo de hacendados
de la provincia de Buenos Aires creyó conveniente organizar una entidad gremial,
y así nació la Sociedad Rural Argentina, (S.R.A.) cuya acta de fundación, fechada
el 16 de agosto de 1866, firman trece personas.
Su primer presidente fue don José Martínez de Hoz; vicepresidente fue elegido
don Ricardo Newton, un estanciero de origen inglés a quien se debía la introducción
del alambrado en los campos; y su primer secretario don Eduardo Olivera.
En 1867, la política aduanera de EE.UU. grava la importación de lanas argentinas,
agregando un nuevo motivo de preocupación. Los hombres, nucleados en la S.R.A.,
comprendieron perfectamente que las razones circunstanciales de la crisis no ocultaban
la causa decisiva: la falta de mercados para el ganado vacuno. Si el tasajo no
tenía horizontes (su consumo externo se restringía constantemente) y no se hallaba
la manera de utilizar la carne que sobraba en el Plata y que Europa necesitaba,
el vacuno esta destinado a desaparecer. Este rendía menos que el ovino y no compensaba
la valorización que en los campos habían
provocado los lanares. Algunas medidas de protección y, especialmente,
la ley que en 1869 permitió exportar ganado en pie con destino al Brasil, Chile
y Uruguay, aliviaron la situación.
En 1869, el primer censo nacional mostraba muchos aspectos de la realidad argentina.
Sobre una población total de 1.830.000 habitantes, 90.000 eran indios, y los extranjeros
superaban los 200.000. Dos “manchas” afeaban “el mapa”: casi el 80% de los habitantes
eran analfabetos y cerca de un 80 % de las viviendas consistían en “ranchos”,
es decir en chozas con pisos de tierra y techos de paja.
En
el centro del país, Córdoba era testigo de una de las conquistas de la técnica.
En mayo de 1870, llegaba a ella el ferrocarril, cuya construcción, partiendo de
Rosario, se había iniciado en 1863. El decreto oficial calificó el hecho de “el
más grande acontecimiento de la época”, y en la Capital veintiún cañonazos
saludaron a la bandera cuando allí se tuvo la respectiva información.
La Argentina - Fotos 1857 - 1900
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Arg_1857
– Salida de trenes de la Estación
del Parque (en la actual Plaza Lavalle) De allí partió a las 13:40 horas del sábado
29 de agosto de 1857 el convoy tirado por la locomotora “La
Porteña”, que inauguró el “camino de hierro” hasta Floresta.
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Arg_1866
– Este era el aspecto que presentaba
en 1866 la actual
Plaza Miserere, llamada entonces Plaza Once de Septiembre
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Arg_1870 – Tropa de carretas
ingresando a Buenos Aires.
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Arg_1871
– Rancho de pescadores ubicado
en el Bajo de la Recoleta, donde hoy convergen las avenidas Alvear y Libertador.
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| Arg_1880
– Hermosa fotografía del viejo
Muelle de Pasajeros de Buenos Aires. Estaba ubicado a la altura de la calle Cangallo.
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Arg_1884
– Atrás, la Casa de Gobierno
se encuentra todavía dividida por un callejón intermedio, que sería suprimido
más tarde mediante la construcción del portal central realizado por el arq. Italiano
Francisco Tamburini. |
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| Arg_1885
– Panorama de Buenos Aires desde la torre de la Iglesia de San Miguel, ubicada
en la esquina de las actuales calles de Bartolomé Mitre y Suipacha. |
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Arg_1886
– Plaza del antiguo Hotel de Inmigrantes, en Retiro. La foto permite apreciar
hasta donde llegaban las aguas del Río de La Plata antes de la construcción del
Puerto Nuevo |
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| Arg_1887
– Vista de la Estación Central y el Paseo de Julio (hoy Leandro N. Alem), desde
las azoteas de la Casa de Gobierno |
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Arg_1900
– El Paseo de Julio (hoy Leandro N. Alem) en 1900, visto hacia Retiro. Las vías
del ferrocarril que lo recorrían ya han sido retiradas, luego del incendio y destrucción
de la Estación Central. |
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Tema musical: Chamamé "Apurate José"- ritmo folklorico tradicional
del litoral argentino
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